En 1870, las construcciones más elegantes de la ciudad mostraban un claro estilo neoclásico francés. Este palacio fue una de esas, diseñado como residencia para la familia Cousiño-Goyenechea, dueños de minas y de la legendaria viña Cousiño-Macul. Cuenta con doce salones distribuidos en dos niveles y decorados con materiales importados de Europa (las cerámicas, mármoles y cortinas, por ejemplo, provenían de Italia).

Además, el palacio estaba equipado con el primer generador eléctrico que llegó a Sudamérica. Recién en 1970, los dueños donaron la propiedad, que fue convertida en museo para aprovechar la riqueza arquitectónica y la sofisticada decoración de su interior. En 1981, el palacio fue declarado Monumento Nacional. 

¿Dónde? Calle Dieciocho 438, Centro

Teléfono: +56 2 2386 7449

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Crédito de imagen: Rodrigo Fernández

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