Para Mario Castrellón, la gastronomía es cultura. Solo pensando así pudo dedicarse a fabricar un menú con influencias culinarias que se extienden fuera de la isla, abarcando Europa, Asia y África. Sus constantes visitas a las comunidades nativas de las selvas de Bocas del Toro y Darién también nutren un recetario nunca antes visto en la cocina urbana panameña. Prueba de ello son platos como el tamal de boda, en el que se utiliza la flor de palmera o la changa de cordero, una especie de taco contundente.

¿Dónde? Calle 50, 4.o local, Coco del Mar

Teléfono: + 507 391 4657 

Más información aquí.

Si visitas este lugar, compártelo en tus redes gracias a la Cobertura Internacional de Claro.

Crédito de imagen: maitopanama.com

También puede interesarte

El Último Refugio

Comida caribeña con opciones vegetarianas, música en vivo, ubicación casi a la orilla del mar, brisa y atención personalizada son factores que hacen de El Último Refugio un espacio peculiar para la cena.

Brutto

Es uno de los ambientes más cosmopolitas de la ciudad. Su propuesta es fácil de comprender y no corren riesgos: cocina americana de vanguardia con una marcada influencia asiática en sus ajíes, sus bowls y sus preparaciones picantes.

Fonda Lo Que Hay

Aquí, el libre albedrío es piedra de toque. Cada quien se sienta donde guste, toma sus cubiertos de la cesta y su cerveza bien fría directamente de la nevera.

Diablicos

Una pintoresca fachada color naranja y la figura de un diablico en la puerta indican que has llegado al lugar donde la tradición culinaria de la isla encuentra una de sus expresiones más honestas.